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'Duster' es el reencuentro de Josh Holloway con J. J. Abrams.
Phoenix, 1972. Nina Hayes es una joven agente del FBI que ser incorpora a esa oficina de la agencia con el propósito de acabar con Ezra Saxton, jefe de un clan criminal que domina todo el suroeste de Estados Unidos. Su mejor opción de conseguirlo es lograr que Jim Ellis, el conductor para todo de Saxton, se convierta en su confidente, pero Nina se va a encontrar con varios problemas. Uno es la lealtad de Jim hacia su jefe, y el otro es que ella es la primer mujer negra que entra en el FBI, y las reticencias de sus compañeros se interpondrán constantemente en su camino. Duster
Con esta premisa regresa J.J. Abrams a televisión como cocreador de una serie, algo que no sucedía desde Fringe, en 2008. Su nombre ha estado asociado, como productor ejecutivo, a títulos como Westworld, Presunto inocente o Batman, el cruzado enmascarado, pero había dedicado su faceta de guionista y director más al cine, sobre todo a las sagas de Star Trek y Star Wars. Durante un tiempo, pareció que su vuelta como creador iba a ser una ambiciosa serie de ciencia ficción llamada Demimonde, que nunca salió adelante, y al final ha acabado como socio del otro motor detrás de Duster, la guionista LaToya Morgan, veterana de The Walking Dead, Turn: espías de Washington o Into the badlands. Duster

‘Duster’ está disponible en Max.
Aroma a los 70
Entre los dos conjuran un tipo de ficción que otras series como Poker Face están también recuperando, el que se hacía en la década de 1970 con caras conocidas al frente del reparto, una historia que transcurría a buen ritmo y gran hincapié en la acción y en protagonistas sexys y competentes. El título de la serie ya es una declaración de intenciones, pues hace referencia al Plymouth Duster, un coche que se inspiraba en los “dust devils”, o pequeños tornados de arena que se generan desde el suelo, aparentemente de la nada, en apenas segundos. Era un coupé rápido y de aspecto deportivo, y es el que conduce Jim para completar los recados de Saxton en un tiempo récord.
Morgan y Abrams no tienen pretensiones de trascender, sino de contar una historia con los suficientes recovecos para enganchar al espectador
Su espíritu es el que quiere conjurar la serie, el de la blaxploitation y The Dukes of Hazzard (sin el componente sudista), añadido a lo que parece la pretensión de recuperar las series ligeras de acción que solían adueñarse de las parrillas estadounidenses en cuanto llegaba el verano. No es que Duster vaya a seguir el camino de Último aviso, pero Morgan y Abrams no tienen pretensiones de trascender, sino de contar una historia con los suficientes recovecos para enganchar al espectador. Y, en su mayor parte, lo consigue.

Rachel Hilson es Nina Hayes en ‘Duster’.
La vuelta de Josh Holloway
Una de las bazas para lograrlo es entregarle uno de los protagonistas a Josh Holloway, que desde Perdidos ha estado interpretando a todo tipo de héroes en televisión, pero que probablemente no había encontrado otro personaje que, como ocurría con Sawyer, le permita tirar de encanto y ese aire de que él siempre se lo está pasando mejor que nadie. Es cierto que, como apuntan algunos críticos estadounidenses, es probable que sea demasiado mayor para el papel (ya pasa ampliamente de los 50), pero también es el nombre más conocido del reparto, si descontamos a Keith David como Saxton y Corbin Bernsen como el padre de Jim. Tiene que convencernos de que su personaje es, en el fondo, un buen tipo que acabará haciendo lo correcto, y encaja bien en el tono de la serie.
Con la agente Hayes se urde ese comentario siempre presente sobre la discriminación imperante en las fuerzas del orden
Su partenaire, Rachel Hilson, era más conocida hasta ahora por ser la versión joven de una de las secundarias de This is us o por Con amor, Victor, y mantiene la tradición de Abrams de encontrar actrices con un perfil aún no tan elevado para protagonizar sus series. No llega a la altura de la Pam Grier de la blaxpoitation, pero da bien el perfil de esa agente dispuesta a todo con tal de acabar con Saxton, ya sea saltarse las restricciones impuestas por su jefe (Greg Grunberg, un habitual de las ficciones de Abrams) o buscar las pruebas contra él en los rincones más peligrosos.
Con la agente Hayes se urde ese comentario siempre presente sobre la discriminación imperante en las fuerzas del orden ante cualquiera que no fueran los hombres blancos que habían copado sus puestos hasta ese momento, pues con Hayes conocemos a otro joven agente, de origen nativoamericano, a quien el resto de sus compañeros aparta del trabajo importante porque considera que no debería estar allí.
Así que, en la misión de Hayes contra Saxton, se suman también las ganas de demostrar que merece ese puesto y que puede ser una agente del FBI tan eficiente, o más, que los hombres que pueblan la oficina de Phoenix.

Josh Holloway es Jim Ellis en ‘Duster’.
Entretenimiento a la vieja usanza
Duster aprovecha todo lo que puede su ambientación en los 70 con el vestuario, los coches, la música y el color de sus episodios, marcados por el desierto de Arizona. Abrams afirma que el germen de la serie está en una imagen que tenía en su cabeza desde hacía veinte años, la de una cabina telefónica en medio del desierto y un coche que se acerca a ella a toda velocidad, y toda la serie busca cumplir el potencial presentado por esa imagen, que es la que arranca el primer episodio.
‘Duster’es un divertimento que puede ser bienvenido para quienes estén cansados de la tensión y la seriedad de otras ficciones
No siempre lo consigue. El misterio que hay detrás del caso contra Saxton es bastante claro, pero la serie va tomando algunos desvíos que, aunque ayudan a construir mejor a los personajes, a veces se quedan algo cortos en la pretensión de Duster de ser cool, algo en lo que se esfuerza mucho. Sí es un divertimento para el final de la primavera y el principio del verano que puede ser bienvenido para quienes estén cansados de la tensión y la seriedad de otras ficciones. Duster ofrece un rato entretenido mirando hacia una era en la que la televisión no aspiraba a nada más que a eso.

‘Duster’ es el entretenimiento perfecto para el final de la primavera y el principio del verano.