Crítica de 'Daredevil: born again': retorno a Hell's Kitchen
Crítica de la serie

‘Daredevil: born again’: retorno a Hell’s Kitchen

06 marzo 2025
‘Daredevil: born again’ llega con sus dos primeros episodios a Disney+ devolviendo al superhéroe a las calles de su querido barrio y al tono de su recordada serie de Netflix.
Daredevil

Charlie Cox vuelve a ser Matt Murdock en 'Daredevil: born again'.

¿Quién no recuerda el impacto que causó en su día el estreno en Netflix de Daredevil? Era abril del 2015, el mundo estaba enamorado de Los Vengadores de Marvel Studios (la segunda entrega de la saga estaba a punto de estrenarse en cines) y Netflix nos tenía convencidos de que había recalado en nuestras vidas para hacer solo buenas series. 

La llegada de un personaje como Daredevil, un justiciero ciego lleno de culpa católica, traumas y dilemas morales abría un nuevo camino para el universo Marvel. Uno donde se permitía elevar el tono del lenguaje, el uso sangriento de la violencia y llenar la pantalla de problemas mucho más “terrenales” como la gentrificación o la corrupción frente a una invasión extraterrestre o el dominio sobre el mundo de una inteligencia artificial –bueno, en 2025 esto ya empieza a ser terrenal, también–. Esta línea más adulta de la saga encontró en Netflix un lugar ideal para crecer.

La imagen que seguimos teniendo en la retina de un Charlie Cox que ha nacido para ser Matt Murdock o de un fascinante Vincent D’Onofrio como Wilson “Kingpin” Fisk ha permanecido casi intacta

Aún así, pronto empezaron los problemas. Lo que parecía que estaría interconectado con la narrativa superior del Universo Marvel (el cinematográfico) en realidad solo lo estaría de pasada y poco más, sacando a relucir lo que en realidad allí sucedía: una guerra interna en Marvel entre el jefe de Marvel Studios y cabeza visible del éxito en cine, Kevin Feige y el jefe de Marvel Television, el veterano guionista de cómics Jeph Loeb. Resumiendo, la guerra la ganó el primero por decisión de Disney –cualquier CEO lo hubiera hecho– y el universo propio de Marvel Television fue muriendo poco a poco. La creación de Disney+ acabó de dar la puntilla a aquella asociación con Netflix que tenía todo el sentido del mundo en la era previa al Streaming Wars y así se cerró, más o menos, la crónica de una muerte anunciada. 

Daredevil, el renacido

Pero como en los cómics nada muere y menos aún en Marvel Studios, si adelantamos hasta el presente, tras una pandemia vivida, con unas Streaming Wars que parecen en punto muerto a la espera del estallido de la burbuja, ya superadas las huelgas de actores y guionistas de Hollywood y con un Marvel Studios que acumula sonados fracasos de taquilla y crítica –a excepción de Deadpool y Lobezno, para ser justos– el panorama pedía a gritos el renacimiento de aquel héroe invidente que nos dejó maravillados en Netflix a base de dolorosos planos-secuencia llenos de acción brutal y en especial, de un reparto magnífico.

Daredevil: born again

Dos antiguos enemigos, frente a frente.

Unos cimientos, éstos, tan sólidos, que han soportado el paso de los años, el mal sabor de boca del resto de series de Marvel de Netflix –concretamente Iron Fist y The Defenders– y todo lo descrito anteriormente. Hasta tal punto que la imagen que seguimos teniendo en la retina de un Charlie Cox que ha nacido para ser Matt Murdock o de un fascinante Vincent D’Onofrio como Wilson “Kingpin” Fisk –quizás el mejor villano de todo Marvel junto a Thanos y Loki– ha permanecido casi intacta, resistiéndose a morir. Este Daredevil de Cox y D’Onofrio tiene más vidas que DiCaprio en El Renacido, la serie Dexter y Pedro Sánchez juntos. Daredevil: born again es la prueba viviente de ello, por si el subrayado del subtítulo no fuera suficiente. 

El retorno del hijo pródigo

En plena era del multiverso –espejo narrativo del dominio de Disney sobre todas las IPs de Marvel– a Charlie Cox se le permitió volver en Spider-man: no way home primero y She-Hulk: abogada Hulkasí, la serie del twerking con Megan Thee Stallion– después, además de aparecer en un suspiro en Echo, serie que servía de antesala de la actual Daredevil: born again para que el Wilson Fisk de D’Onofrio recuperara el ojo y descubriera su “vocación” política, tema importante de la nueva serie. 

Es precisamente la escena de arranque de la serie lo que encapsula a la perfección las intenciones del equipo creativo de ‘Daredevil: born again’

Por no olvidar su (entonces) sorprendente vuelta en Ojo de Halcón, en lo que fue la primera prueba que aquel rinconcito del universo en Netflix empezaba a entrar como debía en el universo principal, ahora en Disney+. Las condiciones, pues, estaban allí, tan solo hacía falta ponerse manos a la obra. 

Daredevil: born again, la serie que nos llega ahora, es sin duda el producto de todo esto y más. A saber: los cambios de showrunner, los volantazos en el tono que debía tener la serie, etc. Y es inevitable que tanta mochila cargada a sus espaldas se note, para lo bueno y para lo malo. 

‘Daredevil’ back to basics

Sobre lo bueno, nada más claro que aquella expresión que a veces resulta más fácil de decir que de aplicar: si algo funciona, ¿porqué cambiarlo? Pese a que en la esencia de esta frase radica parte del conflicto interno en Marvel sobre cómo hacer la serie (¿un reinicio totalmente cambiado o algo muy fiel a la original?) si algo demuestran los primeros dos episodios es que parece haber ganado la idea de la fidelidad a lo que ya funcionaba y gustaba. Por cierto, probablemente una victoria en diferido de un Jeph Loeb que debe estar retorciéndose en su metafórica tumba marvelita. 

Daredevil

Karen, Matt y Foggy: el núcleo afectivo de ‘Daredevil’.

Así, el cambio de rumbo en el proyecto, con la llegada de un nuevo showrunner, Dario Scardapane con experiencia en la serie The Punisher, coincidió con la vuelta de personajes clave de la serie original como los inseparables “Foggy” Nelson, interpretado por Elden Henson y Karen Page, interpretada por Deborah Ann Woll. Los dos son indispensables en la vida de Matt Murdock y la serie original siempre funcionó gracias a su buena dinámica. 

También vuelven Jon Bernthal con su excelente Frank Castle/Punisher, así como Ayelet Zurer en el papel de la esposa de Wilson Fisk (con una dinámica de pareja alterada muy interesante) y Wilson Bethel como el malvado Bullseye, un personaje que enlaza de forma letal los primeros minutos de la nueva Daredevil: born again con la tercera temporada de la Daredevil original. 

No sin mis planos secuencia

Es precisamente la escena de arranque de la serie, a partir de la llegada de Bullseye al bar donde están los tres amigos protagonistas, lo que encapsula a la perfección las intenciones del equipo creativo, liderado también por la dupla de directores Justin Benson y Aaron Moorehead (con recorrido contrastado en Marvel gracias a Loki y Caballero Luna). Un plano secuencia lleno de virguerías visuales donde la acción no para y en la que la serie hace lo que mejor sabe hacer: mostrar a un Daredevil brutal en el cuerpo a cuerpo siendo llevado al límite de su moral católica y su debate constante entre la redención y el no matar. Hasta que la secuencia acaba con una dolorosa muerte que sacude el núcleo emocional de la serie y nos advierte que las tornas algo sí cambiarán (ligeramente) en esta nueva serie.

Daredevil

No quieras estar en un pasillo con Matt Murdock.

Este buen sabor de boca de la secuencia inicial se repite en varias secuencias de acción más de los dos primeros episodios así como en otros rasgos característicos de la serie original que afortunadamente, prevalecen. Daredevil: born again sabe perfectamente que es una serie de televisión y se toma su tiempo desarrollando a sus personajes, lo cual la diferencia claramente de otras series Marvel de la era Disney+, que demasiadas veces parecían películas estiradas para ser contenido de la plataforma. En esta línea, quizás sorprenderá el mucho tiempo que está Matt Murdock sin llevar el traje de Daredevil o lo poco que interactúa, de momento, con Wilson Fisk (más allá de una brillante escena en un diner a lo Heat de Michael Mann) pero todo parece indicar que llevará a una eventual resolución y a la segunda temporada confirmada. Por tanto, piano piano, por ahora.   

Una serie en conflicto

En cuanto a lo malo, todo nos lleva de nuevo a esa pesada mochila que mencionamos antes que lleva arrastrando el proyecto. Que un mastodonte como Marvel Studios recule, pare y decida cambiar el rumbo de una serie a media producción no tiene por qué ser malo, pero estos volantazos siempre acaban reflejándose de una forma u otra en el resultado final. 

vincent d'onofrio

Wilson Fisk salta a la alcaldía de Nueva York en ‘Daredevil: born again’.

En el caso de Daredevil: born again se resiente el montaje, principalmente. La comparación entre escenas claramente rodadas antes del volantazo creativo (con más presupuesto) y las rodadas después es evidente en el plano visual y hasta en el tono. Una señal de preocupación para los siguientes capítulos, con algunas tramas que previsiblemente se quedarán a medio gas por los mismos motivos.

Allí están temas de fondo como son la moral y la corrupción, la gentrificación o en esta nueva encarnación, la llegada al poder de Fisk, un criminal convicto que usa el populismo para su propio interés

Del mismo modo, la trama elegida para este renacimiento con doble significado, es decir, el retiro forzado de Matt que llevará a un inevitable retorno a la acción como Daredevil lastra parte del impacto de este arranque de serie, en especial a los que vimos la primera serie, pues es inevitable verlo como una repetición de la trama de la tercera temporada, dejando una sensación agridulce de paso en falso. Cierto, aplaudimos que Daredevil vuelva con su esencia intacta de la “era Netflix” pero le pedimos también algo más en su trama más básica. 

Daredevil renace para quedarse

En definitiva, los primeros episodios de Daredevil: born again recuperan con buena nota el pulso de un personaje que sigue gustanto y funcionando, además de un universo “a pie de calle” que permite a esos Marvelitas de piel más dura gozar de su dosis de cómic más violento (la serie no se corta en nada) y adulto. 

Daredevil

‘Daredevil: born again’ ya está disponible en Disney+ con sus dos primeros episodios.

Allí están temas de fondo como son la moral y la corrupción, la gentrificación de un barrio como el neoyorquino Hell’s Kitchen o en esta nueva encarnación, la llegada al poder de Fisk, un criminal convicto que usa el populismo para su propio interés –las comparaciones las dejo para cada uno–, sin duda, uno de los elementos más atractivos de la serie y que dará para grandes momentos del Fisk del enorme –en todos los sentidos– Vincent D’Onofrio.

Es gracias a él y a Charlie Cox que este renacimiento ha sido posible y si la serie cuenta con el apoyo de los fans, seguro que habrá Daredevil y Fisk para rato. Y con estas bases bien asentadas y las ideas más claras, hay motivos para pensar que la serie irá a mejor no solo en esta temporada sino también en las venideras.

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