El infierno de baldosas amarillas
Precursora de series como 'The Wire' o 'Los Soprano', 'Oz' (1997) fue capaz de discutir de raza, sexo, clase o política a calzón quitado.
Precursora de series como 'The Wire' o 'Los Soprano', 'Oz' (1997) fue capaz de discutir de raza, sexo, clase o política a calzón quitado.
Luther vuelve más hastiado, malcarado y genial, en ese Londres demoníaco y perverso, dispuesto a secuestrar, torturar y soltar sopapos a discreción.
Montones de sustos de serie B, abuelas satánicas, tías buenas, secundarios que apestan a cadáver y ese espíritu de botellón desmadrado.
La mediocridad campa a sus anchas en la caja tonta, de la misma forma que lo hace en el séptimo arte, la literatura o el arte conceptual. Por cada Matthew Weiner, Vince Gilligan o David Simon, hay veinte Kurt Sutter y cincuenta Ryan Murphy.
El problema de las series españolas no es de los actores o de las actrices, ni siquiera de los guiones o de la dirección: es un asunto de percepción, de desprecio absoluto al espectador
Si tiene usted un foro mínimamente público y es usted mínimamente opinativo habrá probado las mieles de los que le ven como un pato frente a una escopeta de doble cañón